jueves, 19 de noviembre de 2015

¡Déjame entrar, París! - Cadáver Esqueleto de Noches Poéticas



Poema colectivo de la velada del 18 de noviembre en el Hola Bar de La Alhóndiga (Bilbao)

Retomamos en esta ocasión esta manera de colaborar en la elaboración del Cadáver Esqueleto (que los surrealistas franceses llamaron Cadáver Exquisito). Para esta velada, cada persona del público que aceptó el reto de escribir un verso improvisado, lo hizo con el título: Déjame entrar, París. De este modo, recogíamos el título del poemario presentado por Mónika Nude, “Déjame entrar”, y el dolor solidario con la ciudad del Sena tras los últimos atentados. Nos duelen todos los muertos de la guerra y el terrorismo, los de Damasco y los de París. Pero hoy, sangra París. Para que no tenga nunca que sufrir niguna otra ciudad; ni Beirut, ni Nueva York, ni Damasco, ni Londres, ni Madrid, Ni Berlín, ni Bagadad, ni París...





Déjame entrar, París

Fair l’amour, pas la guerre.
El día quema la noche:
merci de nous pardonner.
Déjame entrar, París, por todas tus letras,
déjame entrar, París; una sórdida, dolorosa hora
y tener tiempo para vivir,
viajar con mis amigos.

[  verso en blanco ]

En el umbral de la sabiduría
hay tiempo para soñar con ser libre;
París entrará en nuestro corazón, ¡la ciudad de la luz!
Déjame entrar en los vértices de la vida;
desde la torre Eiffel caen lágrimas al Sena,
a los abismos trágicos de la libertad
y resucitará el amor
y los pájaros caen como bombas, inertes.

A tus puertas llaman todas las personas.
Apagar la luz y encenderla otra vez;
no entres si no sabes salir,
la ciudad perdió su nombre y la luz se hizo sangre

[  verso en blanco ]

Déjame entrar, París, dolida nostalgia y aires de amor.

Hoy, más que nunca, hace falta tu sensibilidad;
quisiera, sí, entrar; bien valías una brisa
en el interior de tu alma y la luz de tus entrañas.
Déjame entrar al mundo
¿y si pudiera ser, y si fuera verdad
observando el bullicio, escuchando la vida?

¡Dejad volar los miedos!¡Que llueva hermandad!
Mucha luz
¡Déjame entrar, París! Soy todo luz, soy llanto
y viajo a tu luz, entrada sin salida.

La luna llora sobre París.
Rompe tu burbuja y déjame entrar
porque fuera es la nada, el frío,
quiero entrar en la mañana de paz
con los que entraron y han sobrevivido
déjame entrar,
amarte,
acariciarte.

Bilbao, 18 de noviembre de 2015





NOCHES  POÉTICAS

De la composición del poema: González Alonso


2 comentarios:

Francisco Enrique León dijo...

Creo que siempre hay versos que nos emocionan, aquí tenemos un ejemplo, versos que calan en un momento difícil, escritos por alguien que siempre ha estado al lado de la libertad.

Un abrazo.

Noches Poéticas dijo...


Gracias por tu cercanía solidaria, F. Enrique. La libertad nos hace hombres; la violencia nos degrada y quita la dignidad. Salud.