viernes, 5 de octubre de 2012

Cadáver exquisito o esqueleto: Un bulevar en el café Boulevard de Bilbao



La noche, poética y concurrida, se animó en el Café Boulevard con el tema del cadáver cada vez más esqueleto que exquisito sobre el que pusieron sus versos unas cuarenta personas de las no sé cuántas que llenaban el local. Nos quedamos sin papeles y sin lapiceros y volvieron prácticamente todos, lapiceros y papeles, con las propuestas para hablar de ese paseo, avenida por donde transita la libertad, alameda, lugar de encuentro, cita de atardeceres... como rezaban las palabras de introdución, seguidas de: ¿qué ocurrió en el bulevar? ¿a quién encontraste? ¿a quién perdiste? Paseo por la ciudad o por la ancha avenida del alma, tránsito de la emoción y evocación del amor... Tal vez esto y todo lo demás, para escribir en un verso, un sólo verso que haga con cada uno de los versos de quienes hoy transitan el bulevar de Noches Poéticas, un único poema. Eso os pedimos.

Y esto, lo que nos dieron:

BULEVAR
Se ha perdido un poema en el café
en una gran sensación y encuentro artístico
al calor de la lírica y la poesía.

Sangraban los bulevares sobre la acera
¡Qué difícil aparcar… y de nuevo arrancar!
Bonito lugar donde me empecé a enamorar.
Bésame con ese beso que me estremece.
Qué elegir: amor, dulzura, pasión, obsesión, locura…

Con 16 años te visité y hoy nuevamente me reflejo en aquel ayer
y siempre que llego a Bilbao paso por el bulevar;
bulevar de tanto paso,
de los sueños rotos y la inspiración,
aquí, donde mis recuerdos vuelan hacia atrás
con café, té y buena compañía.
Paredes que exhalan versos;
aquí, sentada, me siento como algo sobrio, acogedor, vivo y único.

Encontré el resplandor de un verso;
tú, el bulevar, el amor y la poesía
donde vi a Unamuno.

Quizás un paseo por una alameda sin álamos
aquel día que el viento me devolvió ese momento
en este bulevar donde empecé a cantar.
Soy feliz a tu lado
con la voz quebrada y mi piel rasgada
y en medio de la tarde se cruza un poema
y apresuré los pasos hasta adelantarme y mirarte a los ojos.

Mientras haya corazones capaces de sentir;
paseo libre de mis pensamientos,
bulevar nocturno e inspirador,
lugar de remanso soñador,
corazón de Bilbao.
¡Cuántos recuerdos queridos y añorados!
Con la taza de té calentándome las manos.
Si las paredes hablaran…
La poesía transita ingrávida y se aviva,
es una caricia para el corazón.

Ahora, el sol de invierno calienta la casa,
el paseo al aire libre, aroma de mar, gente guapa…
Es un bar, pero es más, es un bulevar.


Café Boulevard.- Bilbao en la noche del 3 de octubre de 2012
Noches Poéticas
Montaje del texto: Julio G. Alonso

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2 comentarios:

Amaia Villa dijo...

Estuve por primera vez en las noches poéticas y me encontré muy a gusto. Muchas gracias a todos.

Julio dijo...


Espero que nos sigas acompañando en muchas más. Gracias a ti, Amaia.
Salud.

Julio G. Alonso