jueves, 31 de mayo de 2012

¡Con pantalones, faldas y a lo loco! Cadáver esqueleto y exquisito de la velada del 30 de mayo en el K2 (Bilbao)




Con tranquilidad y unos minutos más tarde de la hora anunciada, dio inicio  la noche poética del 30 en el K2. Varios contratiempos, una tarde soleada en las calles y una noche más de fútbol en la televisión hicieron que hubiera que recurrir a la imaginación para conseguir equipo de audición, cantante y suplir a algunos participantes que no llegaron a la cita, aunque estaban apuntados en la escaleta. Pero lo cierto es que Noches Poéticas, con poco, siempre consigue hacer mucho, y así fue esta vez también. Una tarde que acabó en noche de buena poesía, momentos ciertamente emotivos en los que la atención del público llenó el ambiente de silencioso respeto y una participación variada y ágil, amena en todo momento.

Sin referirme a los habituales y sus estupendas actuaciones para esta noche, quisiera subrayar algunos instantes que me llamaron la atención de manera especial; así fue la lectura de Carlos Launaz arrancando con un poema del poeta que anduvo en las cosas de la literatura en Bilbao durante muchos años , Antonio Justel, con quien conservo un buen trato y amistad a través de la red y cuya calidad literaria es indiscutible y excelente. Las señas de identidad dejadas por el escritor Beñat Arginzoniz, como invitado de la velada, fueron una revelación de su meticulosidad en el trabajo, coherencia y riqueza expresiva de sus textos. Por último, para no extenderme, quiero hacer mención a la riqueza de matices y cuidada declamación del rapsoda Pedro Ruiz, contagiando al público con su vehemencia y afortunada manera de leer los versos de cada poema.

Pero las noches, que son poéticas, vienen terminando con la composición de un cadáver esqueleto colectivo que últimamente se dedica a sacar ropa del armario. Esta noche tiramos de las perchas de las faldas y los pantalones. El resultado lo dejamos aquí, con las gracias a cuantos se prestan a este juego surrealista con aciertos geniales como, por ejemplo, el primer verso que me entregaron y que encabeza el poema. Felicidades a todos cuantos escriben y al autor de este primer verso.



¡Con pantalones, faldas, y a lo loco!

Le levanté la falda y había ruido de vida,
falda con dobladillo y pantalones
que te quito y que te ponto con gusto a desliz.

Alzado laberinto que se teje en el haz de tu cintura;
diferentes modas, colores, formas,
la vida auténtica.

Deslízame suavemente la falda.
Yo busqué tu cuerpo;
no dejes que una falda se interponga entre ambos.

Los pantalones
qué bien te quedan puestos, pero me gusta
quitártelos. Y allí yacía
el cadáver sin pantalones. El cadáver no tiene
ni falda ni pantalón. Caían rosas,
se adherían a mi cuerpo desnudo,
¡oloroso pantalón!

En tu falda quedaron mis ojos prendidos;
nunca sabremos lo que hay debajo. Mejor si nos ayuda el viento
agitándose cavernas
en faldas de escarola que otrora refrescaron mis manos.
Debajo de tu  falda te comía todo el coño.
Pero mi cadáver sin pantalones,
sin faldas,
sin objeciones,
sólo un gran corazón que se llena de emociones.


Bilbao,30 de mayo de 2012



Noches Poéticas
Montaje del texto: Julio G. Alonso

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