NOCHES POéTICAS
BILBAO
18 de febrero de 2026
ESPACIO DAVINCI-BILBAO
La
velada de este miércoles, 18 de febrero, se vistió de gala con la presentación
y entrega del premio del VI Concurso Noches Poéticas de Bilbao 2024, en este
caso con el Espacio Davinci y su gestor, Ibon, que con gran generosidad ha
dotado el premio con 500 euros para la obra ganadora, y la Editorial Vitruvio
como responsable de la publicación del libro. Entre los asistentes, agradecimos
la presencia de la poeta Blanca Sarasua, una de los participantes del jurado
que concedió este premio porque, como se indica en el escrito del fallo: “Se trata de un poemario con lenguaje
innovador, pulcro, de abundante simbolismo, riqueza, y originales metáforas,
demostrando un excelente dominio de la escritura y gran versatilidad en la
presentación de los poemas y su desarrollo. Se trata de una obra creativa y
coherente, de tono intimista y tocando lo cotidiano de la vida iluminada por la
exquisita sensibilidad mostrada a lo largo del libro, lo cual facilita la
identificación del lector con la poesía y apreciar con gusto la intensidad de
su belleza”
El
jurado, presidido por Ainize Basalo, estuvo formado en su segunda fase por la
citada Blanca Sarasua, Julio González Alonso, Julián Borao, Pablo Méndez, Andoni
Mendia y Alberto Infante
Todo, en la tarde lluviosa de Bilbao, anunciaba con expectación el momento de la entrega del premio de esta sexta convocatoria. La sala del bar y espacio Davinci se fue animando con la llegada del público. Y llega, también, la ganadora del concurso, Angélica Morales, turolense con residencia en Huesca (todo queda en Aragón), mujer desenvuelta, amable y humilde, generosa y culta, que –además de la poesía- cultiva la narrativa, el teatro como actriz y directora, y con un historial muy respetable de premios conseguidos a lo largo de una vida todavía joven que asegura un futuro prometedor, rico en obras de gran calidad, tanto en la poesía, como en la narrativa o el teatro.
Angélica
Morales ganó el VI Concurso N.P. con la obra “Los amarillos ojos de la bestia”
(Ed. Vitruvio.- Madrid, 2025). En su presentación fue entrevistada por Ainize
Basalo y nos fue –de forma muy amena- exponiendo las razones de la escritura de
estos poemas, muy pegadas a la memoria de las mujeres del pasado de su familia,
de sus fortalezas, dificultades y debilidades, en una lucha sin cuartel contra
las adversidades en un tono reivindicativo,
de recuperación y puesta en valor de unas experiencias de las que la
autora se sabe heredera y que nos traslada a los lectores a la vida de esas
mujeres que fueron nuestras abuelas.
Tras
la pausa musical en la voz y la guitarra de María Vaquerizo, volverá Angélica
Morales para, en solitario, hacernos llegar en su voz algunos poemas de “Los
amarillos ojos de la bestia” y otros textos inéditos dramatizados que
emocionaron y conquistaron a todos los presentes y nos dejaron con las ganas de
escuchar más. Pero el tiempo es implacable y la velada debe continuar. Por eso,
tras su actuación, llegará el momento de anunciar el tema para el Cadáver
Esqueleto de la convocatoria. El título no podía ser otro que, haciendo un
guiño al título de la obra ganadora, que “Los ojos”. Y así se fueron
repartiendo y recogiendo los papelitos escritos con un verso o frase sobre el
título propuesto. Un total de 44 participantes nos hicieron llegar su
inspiración para componer el poema colectivo que llamamos cadáver esqueleto, al
final de la velada.
Mientras
tanto, con entusiasmo, fueron pasando por el micrófono las voces de hasta
veintitrés poetas, las canciones de María Vaquerizo y la perfopoesía de Manuel
Vicente Cajón, fiel y habitual participante de las convocatoria de Noches
Poéticas.
En el cierre de la velada, aparecieron “los ojos” en forma de “cadáver esqueleto” con los versos aportados por esas 44 personas para decirnos así:
LOS
OJOS
Sin
lágrimas
tu mirada me dice que sí.
Lo escuchan todo esos ojos tuyos. Fíjalos
en ti, no sea que te pierdas.
Azabaches espejos, ecos de abismos
tus ojos, en los que veo tu bello universo.
Lo mejor es cuando sonríes
con tus ojos
que iluminan mis tinieblas,
que inspiran soledades.
Delicados
y doloridos y agradecidos
me enamoré, me enamoré de tus ojos claros.
Tengo
los ojos abiertos y no veo,
son mirada líquida
que muestran nuestra alma;
los sentimos abiertos hacia la nada,
indómita negrura del zarpazo de la locura.
Para
qué, si no sientes
planisferios de luz a los que asoma el tiempo;
sólo son ojos para mirarte,
pozos que atrapan mi vértigo,
me miran sin rencor,
espejos retrovisores
de mi máquina del tiempo.
Soñar
abiertos siquiera antes
de que os cerréis para siempre, muchachas
dormidas dentro de la miel.
Soy
luz ciega en busca de las estrellas
de la noche; soy viento
eléctrico en la niebla negra
que mañana será lluvia y animal que busca.
Una
sombra se pone a roncar; una mirada
sincera con ojos pensantes,
ojos que ojean en los despojos,
dos alfileres afilados
de cerca y abiertos
la vida abierta.
¡Ay,
luna desprendida del cielo
que se me clava! Transparencias son
nuestras miradas,
dos joyas reflejos del alma,
perspectiva, párpado invisible,
cárcel de lágrimas, puertas del alma,
el brillo en el que te miro y amo.
Mirar
con buenos ojos; si los cierras
otros mundos ven esos
tus ojos grandes,
esos ojos que no miran
me lanzaban miradas inquisitivas,
fuentes, al fin, de amor
son tristes y cargados de dulzura.
Los
míos, son sueño.
NOCHES POÉTICAS
BILBAO
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