jueves, 8 de noviembre de 2012

Cadáver Esqueleto: OTOÑO. Restaurante Gure Ametzak de Bilbao


La cita, en el Restaurante Gure Ametzak. El momento, la noche bilbaina. La ocasión, siempre la poesía como hilo conductor de una manifestación artística que va de los documentos y vídeos proyectados, a la música al piano del genial y joven compositor e intérprete Álvaro Laserna, el monólogo, o diálogo o triálogo o lo que se tercie, siempre crítico, con cierta mordacidad, divertido, ameno y actual, las canciones en todas las voces, maduras, jóvenes, masculinas, femeninas, y -en fin- a la participación del público asistente en la creación colectiva de los cadáveres esqueletos -nombre propio acuñado en las noches poéticas- con temas dispares. Esta vez, con el otoño. Con la estación de los colores cálidos, de los primeros fríos, de la matanza del gocho, de las castañas, las primeras nieves y, siempre, del amor.

Veintiseis de los treinta y cinco papeles repartidos entre quienes quisieron intentarlo, volvieron con un verso -a veces mucho más, casi un poema- para engarzarse, fundirse y mezclar sus colores como las hojas otoñales que van de las cada vez más desnudas copas de los árboles, al suelo, y así dar a la luz y la noche poética el poema que podéis disfrutar a continuación.

Atento y animado lector; si la curiosidad te trajo antes aquí que a las citas de Noches Poéticas, te invito a hacerlo al revés, y volver aquí de nuevo con tu aportación al próximo cadáver esqueleto con nuevo tema. Invitación y saludo cordiales.


Cadáver Esqueleto: Octubre
Bar Gure Ametzak.-Bilbao
7 de noviembre de 2012



Otoño, ocaso del tiempo, viento,
hojas volando color ocre.
Es el otoño de mivida, preludio de mi amor,
añoranza,
murmullos en el aire de hojas que caen al suelo.

Una pareja bajo un paraguas
y el tiempo se deshace en rojos, como lágrimas de ocaso.
Otoño, ocres y cobres los colores
se tendía en su claro azul poniente;
tristeza, melancolía, es para mí este otoño,
mañanas frías, colores rojizos, noches de chimenea
y ese rojo rebelde, que es lo que necesitamos,
hermoso y colrido, lleno de imágenes y bella muerte.

Se fue el sol de vacaciones,
sus colores y su brillo nos hace ver la belleza,
frío en el rostro;
es una estación donde me gusta verte para abrazarte,
melancólicas ausencias de sentimientos caducos
cuando el verano pierde su casto nombre y la alegría
es una explosión de color sobre el insistente gris.

¿Otoño? Otra vez, peron no me impongais el invierno,
variación de acero en las virutas como miembros
de lluvia.
Mi cuerpo se vuelve muy frío
entre solsticios pardos
al calor de las castañas.


Noches Poéticas
Montaje del texto: Julio G. Alonso



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