jueves, 17 de mayo de 2012

Cadáver esqueleto: Ropa interior y lencería fina. Bar Ambigú, 16 de mayo de 2012

Cadáver esqueleto: Ropa interior y lencería fina.
Bar Ambigú, 16 de mayo de 2012


La noche poética del día 16 en el bar Ambigú de Bilbao gozó de todas las condiciones favorables a una buena noche poética: estupenda asistencia con el local lleno, público amable, participativo, y con la poesía en la voz de autores y rapsodas, textos poéticos y canciones. La magia, una vez más, surgió como por encanto y por el trabajo del equipo organizador para cuidar que todo rodara con agilidad y para que todo el mundo, también, tuviera su espacio. El público asistente respondió con su colaboración y entrega, premiando con sus aplausos las actuaciones llevadas a cabo. Creo que mereció la pena estar en el Ambigú y tener la ocasión de ayudar a escribir este cadáver exquisito que para Noches Poéticas es cadáver esqueleto porque alguien así lo escribió en un poema y porque nos gusta darle, ya que no nombre, sí apellido propio a nuestro cadáver poético. Esta noche se abrió de nuevo el armario y echamos mano de la ropa interior y la lencería fina para vestir este cadáver que quedó tan surrealista como podéis leer a continuación, con palabra inventada y todo, como ese evítero¿? puesto en uno de los versos:


 

Las fronteras más dulces de traspasar
iluminan la noche
y yo seré sostén de ilusiones y de miedos.

Tu piel me sabe a muda limpia como el sol;
las bragas me hacen llagas.
Nunca algo tan sintético despertó tanta expectativa.

¡Condón rosa, como tus bragazas!
Quítamelas despacio y con ritmo, con osadía y parsimonia.

Lo evítero: con principio, pero sin fin,
esa  liga que me aprieta el corazón.
Aquella ropa interior tuya simplemente es poesía,
sutil invitación a descubrir pasiones escondidas.
Cada encaje en mis dedos es seda pura
y las medias tensadas con ligueros rizados.

El picardías rozaba tus senos,
el encaje adormece la sensualidad de tus pezones;
al trasluz de tu segunda piel vibra mi virilidad.

Hay bragas que rompen nombres, y bragas
que rompen hombres,
telón al escenario del misterio.

El viento movía con desdén los tangas,
tangas de leopardo para animar algún nabo
colocando con suavidad el tirante en el hombro.

Pero… tu corbata… tu corbata…
¡no hace falta más!

16 de mayo de 2012
Noches Poéticas
Montaje del texto: Julio G. Alonso

1 comentarios:

Julio dijo...

Me lo pasé bien en esta velada. No pude seguir con toda la atención que me hubiera gustado parte del recitado de poemas porque estaba intentando recomponer el "cadáver esqueleto" de la noche, pero sí me di cuenta de que la gente se lo estaba pasando fenomenal.
Salud.